jueves, 1 de julio de 2010

melero/catania

Juguemos a la escondida, ¿dale? Yo entro en la sala y camino a oscuras hasta encontrarte. Me tropiezo con los juguetes de cuando vuelvas a ser niño. Me acomodo entre ellos, les doy cuerda, y los siento funcionar. Ese “prrrr prrrr”, ese “chhh cchhh”, ese "pum pam pim" vuelve a resonar. Y reviso tus cuadernos, cuyas invisibles páginas doy vuelta entre mis dedos. Pienso que siempre quise entrar en tus cosas, que siempre quise estar entre ellas, como ahora. Y vos todavía escondido (y fatal) me esperás. Busco tu libro, aquel que contiene los secretos del mar. Lo abro y libero el rumor de las olas. Pero lo dejo en su lugar, y te vuelvo a buscar. Camino sobre notas olvidadas, que leer no puedo, pero que,  colgadas como en un pentagrama, me llevan hasta donde escondido estás.

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